Visitar museos con niños

Si piensas que visitar museos con niños puede resultar un agobio, queremos decirte que si tomamos en cuenta algunos detalles, en realidad podría ser una gran experiencia.

¿Cómo prepararnos para visitar un museo con niños?

¡Visitar museos con niños puede ser divertido y un súper plan para ir en familia! A continuación os compartimos algunos tips para que vuestra experiencia sea todo un éxito 🤗

  • Elegir un museo que les llame la atención a los pequeños. Hay gran variedad de temáticas, por ejemplo, de arte, de ciencia, objetos curiosos, historia, tecnología, etc.
  • Hablar unos días antes de lo qué es un museo y lo que podemos encontrar dentro. Si ya hemos elegido el que visitaremos, podemos crear un poco de expectativa respecto a lo que veremos.
  • Recomendamos a los padres que os informéis sobre los contenidos de la exposición que veréis. Así será más fácil iniciar conversaciones y resolver las preguntas que los niños hagan durante la visita.
  • Ir al museo en un horario estratégico. Todos conocemos las necesidades y rutinas de nuestros hijos, por lo tanto la mejor hora para ir es cuando los peques hayan cubierto sus necesidades básicas de hambre, sueño y actividad física.
  • Al llegar al museo recordar las reglas básicas. Por ejemplo, no se puede comer en las salas, hablar en voz baja para no distraer a los demás, no correr ni introducir juguetes, si está permitido hacer fotos evitar usar palos selfie y flash, no tocar las obras y explicarles que esto es porque las piezas necesitan muchos cuidados. Todas estas reglas son básicas, pero dependiendo de las exposiciones y los museos, alguna podría variar e incluso permitir hacer algunas de estas cosas.
  • Dejar que los niños marquen el recorrido de manera libre y sin la presión de verlo todo. Recordemos que los tiempos de concentración de los niños son cortos y pierden el interés rápidamente.
  • Elegir alguna obra que les haya llamado realmente la atención y detenerse a observarla, hablar de porqué les gusta, si les recuerda algo e inventar juegos. Si los niños quieren, pueden volver a ver las mismas obras una y otra vez.
  • Como adultos solemos tener un punto de vista muy diferente al de los niños. Por lo tanto, es recomendable ponerse a la altura de los niños, sentarse en el piso o agacharse para ver las obras a la altura de sus ojos y comprender mejor lo que ellos miran.
  • Si a los niños no les gusta algo hay que respetarlo. Sin embargo, es una gran oportunidad para tomar consciencia de lo que sentimos y pensamos, lo mejor será detenerse a hablar de porqué no les gusta. En muchas ocasiones no es una cuestión de gusto, sino una falta de entendimiento. Así que si conversáis de la pieza, la opinión de los niños será fundamentada, y tal vez la comprendan mejor e incluso les agrade.
  • Al finalizar la visita, pasar por la tienda del museo y comprar alguna postal, cartel o souvenir que les recuerde lo que vieron y aprendieron.
  • Al salir, merendar para recuperar energía y comentar la experiencia. 
  • Durante los días posteriores recordar la experiencia y tratar de aplicar los conocimientos aprendidos en situaciones de la vida cotidiana.
  • Finalmente, podeis comenzar a planear la siguiente visita al museo con niños.

Esperamos que estos tips os sean de ayuda, y si queréis ahondar más en el tema y estar aún más preparados, os recomendamos el libro Cómo hablar de arte a los niños de Françoise Barbe-Gall y editado por Nerea. El libro es una guía para adultos que se basa en los puntos de interés que pueden tener los niños de distintas edades. De este modo, propone modelos sobre preguntas, observaciones y posibles conversaciones que podríais tener con los niños en el museo.

Por último, en el siguiente enlace podéis consultar algunas de las preguntas básicas para iniciar conversaciones frente a cualquier obra de arte. https://www.instagram.com/p/COtBLCXFHrG/?utm_source=ig_web_copy_link

¿Estáis listos para ir al museo?

Exponer las creaciones de los niños

Exposición de obras en la habitación de mi hija.

Así como es recomendable que haya un espacio de Arte para crear en casa, también lo es que exista un sitio para almacenar o exponer las creaciones que hagan nuestros niños.

Existen varias posturas a favor y en contra de exponer las obras infantiles. Sin embargo, estaremos de acuerdo en que lo que crean los peques es parte de sus procesos y es un medio para expresarse.

Lo más importante de esta propuesta es respetar a los niños. Por eso siempre hay que hacerlo con su permiso y fomentar que ellos decidan qué, cuándo, dónde y cómo exponerlo o guardarlo. Suena muy libre, pero nosotros estamos aquí para ofrecerles opciones. Lo ideal es llegar a un acuerdo en familia para exponer sus obras en la casa o brindarles un lugar especial para guardar sus creaciones. 

Mostrar o guardar las obras de los niños depende de la personalidad y necesidades de cada peque. Hay algunos que son muy extrovertidos y les encanta mostrar sus obras. Mientras que otros son más tímidos y preferirán guardarlos en un sitio especial, como si fuera la caja de los tesoros.

¿Por qué recomendamos exponer las obras de los niños?

Exponer las creaciones de los niños es un modo de darle valor sus ideas, y al mismo tiempo ellos tienen la posibilidad de autovalorarse. En consecuencia, se puede incrementar su autoestima, se sienten tomados en cuenta y estarán motivados para seguir creando.

Por otra parte, con esta acción abrimos un espacio para la libertad de expresión, en el que ellos expresan sus pensamientos y sentimiento a través del arte. Por otra parte, también da cabida para continuar hablando más sobre el tema, abrir debates y ejercitar valores como el respeto.

En casa, nuestro rupitet comenzó a pedir un espacio hace poco. Entonces la puerta y una de las paredes de su habitación comienzan a llenarse de obras. 😍

Vosotros ¿Exponéis las obras de vuestros peques?